El 16 de octubre, miembros de nuestro equipo viajaron a Llano de Piedras y Bajos de Güera para entregar suministros esenciales y compartir tiempo con las familias que enfrentan las consecuencias del terremoto.
El 16 de octubre de 2026, nuestro equipo viajó a las comunidades de Llano de Piedras y Bajos de Güera, en la provincia de Los Santos, Panamá, para apoyar a las familias afectadas por el reciente terremoto. A través de LOVILL Foundation, llevamos alimentos, medicinas, productos de higiene, carpas, colchones y artículos de iluminación a los residentes que enfrentan los días posteriores al desastre.
Pero el propósito de nuestra visita fue más allá de la entrega de suministros. Queríamos ver la situación de primera mano, escuchar a las personas afectadas y comprender mejor en qué consiste la recuperación para las familias.
Más allá de las consecuencias inmediatas
Al llegar, el daño era visible. Las viviendas se habían visto gravemente afectadas y las familias se adaptaban a circunstancias que habían cambiado su vida diaria.
Nos reunimos con residentes que compartieron sus experiencias, nos mostraron lo que quedaba de sus hogares y hablaron sobre los retos que tienen por delante.
Algunos todavía dormían en condiciones temporales. Otros se concentraban en conseguir lo esencial y en encontrar la manera de recuperar cierta normalidad.
A lo largo del día, ayudamos a distribuir los suministros y dedicamos tiempo a conversar con miembros de la comunidad. Estas conversaciones nos recordaron que detrás de cada reporte de daños hay una familia con su propia historia, sus propias preocupaciones y sus propios planes para lo que viene.
También hubo momentos de calidez. Conversaciones, gestos de gratitud y sonrisas compartidas a pesar de las circunstancias. Pequeños momentos que permanecieron con nosotros mucho después de partir.
La recuperación lleva tiempo
La ayuda de emergencia puede cubrir las necesidades inmediatas, pero reconstruir los hogares y las rutinas lleva considerablemente más tiempo.
Las familias que visitamos enfrentan un proceso de recuperación que se extenderá mucho más allá de los primeros días y semanas tras el terremoto. El apoyo continuo, ya sea a través de suministros esenciales, iniciativas locales o la participación de la comunidad, puede marcar una diferencia significativa a medida que ese proceso avanza.
Para nosotros, esta visita fue una oportunidad para escuchar, comprender y contribuir de manera práctica. También fue un recordatorio de la importancia de permanecer atentos a estas comunidades a medida que avanzan.
La experiencia queda plasmada en el video que acompaña este artículo, a través de los lugares que visitamos, las personas que conocimos y los momentos que compartimos.
Ver. Estar presentes. Compartir.




